Playa
Arena ancha y mar abierto, a cuatro cuadras del predio. Sin edificios sobre la costa.
Un pueblo de calles de arena y pinos sobre la costa atlántica, a cuatro cuadras de la playa y a cinco kilómetros de las dunas del faro Querandí.
Mar Azul es uno de los pueblos más antiguos al sur de Villa Gesell. Nació cuando el bosque se plantó sobre los médanos y las calles se trazaron entre los pinos, sin apuro y sin edificios sobre la costa. Todavía hoy se camina por arena, se escucha el mar de noche y no hay semáforos a la vista.
El predio de Casas The Black está sobre Punta Indio 624, casi esquina 34. Desde ahí la playa queda a cuatro cuadras: se va caminando, con la reposera al hombro y sin pensar en el auto.
Hacia el norte está el centro del pueblo, con sus comercios y su peatonal. Hacia el sur, a cinco kilómetros por la playa, empieza la Reserva Natural Municipal Faro Querandí: el campo de dunas más grande de la provincia, con humedales, pastizales costeros y más de cien especies de plantas.
El faro tiene 54 metros de altura y 276 escalones, y lo custodia la Armada. Se llega caminando por la playa, y desde la base la vista recorre la línea de médanos hasta donde alcanza la vista. Es la excursión clásica de Mar Azul: salir temprano, llevar agua y volver con la luz de la tarde.
La arena es ancha y el agua entra suave. Detrás no hay torres ni balnearios de cemento: solo médanos y bosque. A la mañana la playa está casi vacía y cerca del agua la arena se pone firme, ideal para caminar largo. Es la misma playa que se ve desde la casa, a cuatro cuadras.
La playa de Mar Azul, a cuatro cuadras del predio.
Cuando cae la noche, las calles del centro se llenan de puestos: artesanos, comida al paso y música. Las ferias funcionan sobre todo en temporada y son el plan de después de la playa, a pocas cuadras del predio.
Feria de verano en el centro del pueblo.
Las dunas y la laguna entre médanos, el atardecer sobre el agua y las mesas de madera del pueblo. Son fotos de los dueños, tal como se ven.
La Reserva Natural Municipal Faro Querandí se creó en 1996 para cuidar el ecosistema de dunas: unas cinco mil setecientas hectáreas de médanos vivos, lagunas interdunales y pastizales, con más de cien especies de plantas. Se entra por la playa, desde la calle 47.
Laguna entre médanos, en la reserva.
Al atardecer la playa se queda sola y la luz cambia de golpe. La pesca de costa es una costumbre del pueblo: caña, silencio y el mar adelante.
Última luz sobre el agua.
En Mar Azul se come en ambientes de madera, con luz cálida y mesas grandes. Parrilla, pastas y pescado fresco en el pueblo; a quince kilómetros, Villa Gesell suma opciones.
Un comedor del pueblo.
Qué hacer
Arena ancha y mar abierto, a cuatro cuadras del predio. Sin edificios sobre la costa.
Por la playa hacia el faro o por los senderos de arena entre los pinos.
Las calles de tierra y la costa se recorren en bici; es el medio del pueblo.
Cinco kilómetros por la playa hasta la reserva y el faro Querandí.
Al atardecer, con caña desde la orilla. Una costumbre local.
Parrilla, pastas y pescado en el pueblo; más opciones en Villa Gesell.
Puestos de artesanos y comida al paso, sobre todo en temporada.
Travesías por los médanos con guía, por los circuitos habilitados.
Cuándo ir
Temporada alta: playa, ferias todas las noches y el pueblo lleno.
El mejor clima del año y playa sin multitudes.
Movimiento turístico y días largos todavía cálidos.
Playas solitarias, caminatas largas y buen momento para la reserva.
Distancias
El predio
Piscina compartida de 4 x 7 metros, con solárium. El predio está en Punta Indio 624, casi esquina 34: la playa queda a cuatro cuadras y el faro Querandí a cinco kilómetros por la playa.
El predio está en Punta Indio 624, casi esquina 34. La playa, a cuatro cuadras; la reserva y el faro, a cinco kilómetros por la playa.